¿Debería buscarte? Tal vez sí, realmente me gustaría hacerlo. Pero también tú podrías buscarme, después de todo, sabes dónde estoy. Ambos sabemos dónde se encuentra el otro, pero no hacemos nada; ¿nos importa? Bastante, y tal vez por eso no nos buscamos, porque si uno no lo hace, ¿por qué debería hacerlo el otro? Pero quiero buscarte, encontrarte en donde sé que estás, y besarte, porque es lo que he estado esperando desde hace tiempo. ¿Y tú? ¿qué estás esperando? ¿También deseas encontrarme?

Dulce melancolía.